Son productos derivados emitidos por bancos que cotizan en bolsa. Permiten tomar posición sobre un activo (una acción, un índice, una materia prima…) con apalancamiento.
Warrants
- Un warrant da el derecho a comprar o vender una cantidad de un activo a un precio fijado durante un periodo o en una fecha. Por ese derecho se paga una prima.
- Se parecen a las opciones, pero los emite un banco y sus condiciones no están estandarizadas: cada emisor fija las suyas.
- Como inversor no puedes ponerte corto en un warrant: solo lo compras y lo vendes. La posición corta la tiene el emisor.
- Se liquidan en efectivo o con la entrega del activo, según el warrant.
Turbos
- Hay turbos long, que replican una posición al alza, y turbos short, que replican una posición a la baja.
- Tienen una barrera de desactivación (knock-out). Si el activo alcanza o atraviesa esa barrera, el turbo se desactiva y pierde todo su valor.
- Esa barrera hace que no puedas perder más que lo invertido en el turbo, pero sí puedes perderlo todo.
Antes de operar
- Revisa la ficha y las condiciones operativas del producto: emisor, subyacente, vencimiento y, en los turbos, el nivel de la barrera.
- Son productos complejos: puede que necesites aprobar el test de conocimiento.
- La oferta de emisores puede cambiar, así que comprueba en la plataforma qué productos están disponibles.
Los warrants y los turbos son productos complejos y apalancados: conllevan un alto riesgo de perder dinero rápidamente. Te explicamos cómo funcionan; operar con ellos es decisión tuya.
